Xicoténcatl Barajas
El Tribual Colegiado del Poder Judicial de la Federación decidió “dar palo” -como se dice en el argot de la abogacía- a la demanda de amparo interpuesta por unos cuantos jubilados y pensionados de la Universidad Autónoma de Sinaloa que fueron azuzados por el exdirigente sindical Marco Antonio Medrano, pues consideró que los descuentos hechos vía nómina a raíz de la reingeniería financiera puesta en marcha por la casa de estudios no son arbitrarios.
La narrativa recurrente de los opositores medranistas que intentaron una vez más desestabilizar a la universidad, se les cayó porque el máximo tribunal resolvió que dicha acción administrativa fue en apego a la Ley Federal del Trabajo y a las disposiciones del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y en base a las reformas al Contrato Colectivo de Trabajo.
Además, los magistrados que estudiaron los amparos promovidos por los sempiternos inconformes de los avances sustanciales de la alma mater, analizaron y dictaminaron que de no aplicarse los descuentos se ponía en riesgo la viabilidad financiera de la casa rosalina, así como de los trabajadores y la calidad educativa de los estudiantes universitarios en su inmensa mayoría.
Con esto, la administración de la UAS recibió también la razón ante el recurso de queja que había interpuesto para echar abajo la admisión de los amparos, por lo que la justicia le asiste a la institución educativa y podrá seguir adelante con la reingeniería administrativa.


