- No es ni de aquí ni de allá, como la india María
Xicoténcatl Barajas
Beneficiaria de la política desde antes de la cuarta transformación, cuando militó en el extinto PRD que siempre negoció con el viejo régimen del PRIAN, principalmente en los tiempos en que gobernó Jesús Aguilar Padilla y Mario López Valdez.
La hoy diputada federal de MORENA, Graciela Domínguez Nava, parece andar fuera de órbita y en su desenfrenada e ilusa pretensión de ser gobernadora de Sinaloa o cuando menos alcaldesa de Culiacán, invade los distritos electorales y abandona a su suerte a los habitantes del sur de Sinaloa.
La originaria de Chametla y vecina de Culiacán desde su época de estudiante, desplegó una campaña de distribución masiva de panfletos impresos con los supuestos beneficios que ha traído como diputada federal, sin embargo, tiene abandonado el distrito que debiese representar, el 01 que abarca los municipios de Mazatlán, Concordia, El Rosario y Escuinapa, regiones que están que arden por la violencia, la falta de empleos, la crisis económica y muchas carencias más a las que la legisladora no les gestiona atención por andar en proselitismo anticipado, promoviendo su imagen en colonias de Culiacán donde ni la conocen, incluso, las que no están enclavadas en el distrito local del cual fue también diputada y que nunca regresó.
Así, volando por las calles como basura se ven las hojas sueltas que dejan en las puertas de los domicilios de la capital del estado las cuadrillas de jóvenes que reparten como confeti las papeletas plagadas de auto adulaciones.
“Por amor al pueblo”, es la frase que puede leerse en la portada del díptico a todo color y en papel bond, sin embargo, hay quienes de inmediato refutan y dicen: ¡será por amor al hueso!, porque la política morenista anda desorbitada y como la india María, no es “ni de aquí ni de allá”, es pues, afirman, una oportunista de la política que está tirando la atarraya para ver que pesca a rio revuelto y seguir disfrutando de las mieles del poder y los suculentos sueldos que recibe con dinero del pueblo.
