LA GERMINACIÓN DE JESÚS IBARRA EN LA POLÍTICA

Xicoténcatl Barajas

Su paso por el PRI fue efímero, así como también por el Partido Nueva Alianza hasta llegar a MORENA, que, aunque no simpatiza con los ricos, le abrió las puertas haciendo una excepción a Jesús Ibarra Ramos, quien es visto en Culiacán como un acaudalado de abolengo, descendiente una familia de raigambre empresarial que le tocó alternar con el viejo sistema político, hasta ser parte de él, como su abuelo Mario Ramos que fuera presidente municipal de Culiacán en una de las épocas en las que los hombres de negocios y los agricultores privados dominaban la política de la capital del Estado.

Inquieto y aferrado, de personalidad socarrona, quien ha ganado tres elecciones por MORENA y que no es santo de la devoción de la clase política estatal, anda de nuevo haciendo ruido en vísperas de la zafra electoral del 2027 y dispuesto a enfrentarse al poder político sinaloense, jactándose de tener padrinos de peso en las filas del morenismo nacional.

Conocido por sus amigos y uno que otro igualado como “el frijol Ibarra”, germinó desde joven viendo hacer política para el PRI tras bambalinas a su tío “El Güero” Ibarra, quien fuera un activo importante del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla que lo hizo el primer secretario de turismo en Sinaloa y que lamentablemente fue asesinado en Culiacán.

Con ganas de entrarle a la política fue invitado al PRI, sin embargo, las componendas que caracterizaron al moribundo tricolor y el rechazo a las lides juveniles lo obligaron a buscar otros horizontes tratando de hacer algo por la gente, llegando a ser candidato a diputado por el extinto partido Nueva Alianza que fundara enlistando a los maestros la nefasta Elba Esther Gordillo Morales.

Después de los fallidos intentos por ser servidor público y candidato a un puesto de elección popular, Jesús Ibarra impulsó el Movimiento de Regeneración Nacional y logró conectar con las clases sociales más vulnerables que en esos años manifestaban el descontento con los regímenes anteriores de gobierno.

Así, con la empatía ciudadana de aquel entonces y sus contactos de primer nivel en la capital azteca, Ramos Ibarra ganó elecciones y en la actualidad quiere seguir, aun y con el desgaste social con el que ven a los senadores, diputados federales, locales, alcaldes y demás actores políticos de MORENA en Sinaloa, una entidad herida y lastimadas por la inseguridad y violencia que perdió su distintivo como el granero del país debido a las equívocas políticas agrícolas implementadas por la cuarta trasformación, según las mujeres y hombres del campo sinaloense.

Comentarios

Comentarios