Redacción
Estudiantes de la preparatoria Jaramillo decidieron poner un alto y hacer valer la autonomía universitaria al desarrollarse la elección de la nueva directriz de la institución en el puerto de Mazatlán, expulsando del plantel a las personas sempiternas que hostigaban y entrometían en la vida interna de éste cuando ya están jubiladas y gozando de una pensión.
Los alumnos cansados de María Antonieta Rojo y Kirey Hernández que por años convulsionaron y generaron conflictos y chantajes en contra de las autoridades de la UAS tratando de mantener el control por medio del secuestro de la escuela, decidieron tomar una decisión final y las corrieron del proceso electivo por considerar que las ex trabajadoras son ajenas a la vida institucional.
Con esto, la preparatoria dejó de ser rehén de las imposiciones de quienes siempre quisieron ser “ajonjolí de todos los moles” y se mandó el mensaje de que ya no hay cabida para las presiones e influencias, más cuando ya no están activas laboralmente.
Los hostigamientos y abusos en esa emblemática preparatoria fueron erradicados por los propios estudiantes en una elección histórica.
