Comunicado
El ejercicio bajo altas temperaturas incrementa la necesidad de mantener una hidratación adecuada para prevenir la deshidratación y, en casos extremos, un golpe de calor, destacó el especialista en nutrición deportiva de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Giovanni Isaí Ramírez Torres.
El docente e investigador de la Facultad de Educación Física y Deporte (FEFyDE) explicó que el cuerpo utiliza el sudor como principal mecanismo de enfriamiento, pero este proceso puede verse comprometido cuando la pérdida de líquidos no se repone de manera oportuna.
“La hidratación es un proceso mediante el cual el cuerpo regula la cantidad de agua que tenemos en el organismo. Nuestro cuerpo está formado por entre el 60 y el 70 % de agua; por lo tanto, para que nuestros órganos funcionen, necesitamos mantener niveles correctos de agua y electrolitos”, detalló.
Ramírez Torres señaló que la deshidratación puede disminuir el rendimiento deportivo y comprometer la salud cardiovascular de quienes realizan actividad física. Por ello, recomendó consumir agua fresca a sorbos y evitar bebidas con cafeína, alcohol o energizantes antes de entrenar.
“Depende mucho del clima y del tiempo que hagamos ejercicio. Cuando es menos de una hora, con agua fresca o fría es suficiente para mantener la hidratación. Cuando el ejercicio supera la hora, es necesario incorporar electrolitos a nuestras bebidas, los cuales se pueden encontrar en marcas como Gatorade o Powerade, entre otras”, apuntó.
El especialista recomendó ingerir sorbos controlados de agua cada 15 o 20 minutos, sin esperar a sentir sed, debido a que este síntoma puede indicar que el organismo ya ha perdido líquidos.
Asimismo, hizo énfasis en evitar las bebidas con alcohol o altas dosis de cafeína antes del entrenamiento, al señalar que pueden acelerar la pérdida de líquidos.
Finalmente, Ramírez Torres reiteró que en prácticas deportivas de más de 60 minutos realizadas bajo condiciones de calor extremo, además del agua es necesario incorporar bebidas isotónicas con electrolitos, específicamente sodio y potasio, para reponer los minerales que se pierden mediante el sudor.
