Comunicado
Con un llamado a fortalecer la unión y estrechar los lazos para avanzar hacia la paz, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, encabezó la misa de acción de gracias por el 495 aniversario de la fundación de Culiacán, celebrada en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario.
Ante trabajadores, servidores públicos, feligreses y la presidenta municipal, Ana Miriam Ramos Villarreal, el obispo recordó que desde la fundación de la ciudad en el siglo XVI sus pobladores eligieron como santo patrono a San Miguel Arcángel, cuyo nombre significa «¿Quién como Dios?».
Durante la homilía, Herrera Quiñónez pidió continuar encomendando a Culiacán a San Miguel Arcángel ante los desafíos que enfrenta la ciudad y la violencia que afecta a la sociedad.
Asimismo, recomendó a la presidenta municipal, servidores públicos y trabajadores del Ayuntamiento desempeñar sus responsabilidades con honestidad y respeto hacia la ciudadanía.
«Servir bien es la tarea».
El obispo también señaló que Culiacán necesita hombres y mujeres que anuncien esperanza, como parte del llamado a fortalecer la comunión y el trabajo para alcanzar la paz.
Al término de la celebración religiosa, la presidenta municipal hizo entrega de ofrendas y llamó a conservar la fe y fortalecer el trabajo conjunto entre sociedad y gobierno.
«Que no se pierda la fe que tenemos como ciudadanos en seguir trabajando como equipo para tener una ciudad más próspera», precisó.
Ramos Villarreal señaló que, en el marco del 495 aniversario de Culiacán, es necesario redoblar esfuerzos para ofrecer espacios seguros a niñas, niños y jóvenes de la ciudad.
Las actividades culturales continuarán este martes 29 de septiembre, como parte de la recta final de los festejos por el aniversario de la fundación de Culiacán.
