Comunicado
Pro Familia de Jornaleros Agrícolas I.A.P., institución creada en 2006 como brazo social de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), cumple dos décadas de trabajo enfocado en mejorar las condiciones de vida de las familias jornaleras de Sinaloa. Durante la temporada agrícola otoño-invierno 2025-2026, sus programas beneficiaron a 9 mil 449 personas en 48 empresas agrícolas que operan 77 campos.
El presidente de la AARC, Roberto Bazúa Campaña, anunció que el próximo 28 de octubre se presentará el informe de actividades de la institución, que ha desarrollado programas de salud, nutrición, educación, deporte y bienestar laboral y comunitario para una población jornalera que supera las 110 mil personas al año en el estado.
En la temporada agrícola más reciente, los campos participantes registraron una población de 31 mil 216 personas, de las cuales 9 mil 449 recibieron atención mediante los distintos programas de asistencia. A lo largo de su trayectoria, la institución ha llegado a atender hasta 14 mil personas por año.
Acompañado por David Ernesto Careaga Angulo, gerente general de la AARC, Bazúa Campaña destacó que el trabajo de la organización busca atender las necesidades de las familias que llegan a Sinaloa para trabajar en la producción agrícola y encontrar mejores oportunidades para sus hijos.
Señaló que el desarrollo del campo no debe medirse únicamente por su productividad, sino también por las condiciones de vida, las oportunidades y el respeto a los derechos de quienes participan en la producción de alimentos.
Entre los principales desafíos de la institución se encuentra la erradicación del trabajo infantil y la garantía de que niñas, niños y adolescentes tengan acceso a la educación, la alimentación y espacios adecuados para su desarrollo. Para avanzar en este objetivo, se han impulsado actividades deportivas, atención educativa y servicios de guardería en los campos agrícolas.
La atención alimentaria también representa un componente importante. Tras la desaparición del programa federal de atención a jornaleros agrícolas que respaldaba estos servicios, los productores asumieron una mayor parte de los costos para mantener los desayunos y comidas calientes destinados a las familias trabajadoras.
A estas acciones se suman capacitaciones, visitas de trabajadores sociales y brigadas de atención dental en campos afiliados. Asimismo, los torneos de fútbol forman parte de los programas deportivos que se ponen en marcha conforme se estabiliza la llegada de trabajadores durante la temporada agrícola.
Otro de los ejes de trabajo es la seguridad en el traslado de jornaleros desde el sur de Sinaloa hacia los campos del centro del estado. Bazúa Campaña explicó que, desde hace dos años, opera el programa Cosecha Segura, mediante el cual autoridades estatales de seguridad acompañan los camiones que transportan a los trabajadores. De acuerdo con el dirigente, estas acciones han contribuido a recuperar la confianza y favorecer el regreso de familias a las zonas agrícolas de la región.
El presidente de la AARC reconoció la participación de los productores agremiados, empresas, fundaciones, instituciones públicas y donantes que han contribuido a sostener y ampliar los programas durante estas dos décadas. También destacó la labor del personal que brinda atención directamente en los campos.
Con el informe de actividades del 28 de octubre, Pro Familia de Jornaleros buscará dar cuenta de los avances alcanzados y refrendar su compromiso de ampliar la cobertura y mantener la continuidad de sus programas. La institución plantea que el bienestar de las familias trabajadoras debe ocupar un lugar central en el desarrollo agrícola de Sinaloa.
