Xicoténcatl Barajas
El escenario político electoral va mostrando a pasarela nombres y más nombres de mujeres y hombres que desde hace meses y, hasta de años, campañas tras campañas, vienen haciendo proselitismo tratando de posicionar sus imágenes y proyectos bajo las franquicias de los partidos políticos, a veces, las mismas caras de tres décadas y otras más frescas suelen aparecer sin ningún pudor bajo banderas y siglas diferentes a las que antes juraron lealtad y en las que militaron muchos años, y ahora no les da vergüenza ser camaleónicos.
Las ideologías partidistas parecen ser cosas del pasado, privilegiando hoy los intereses personales, grupales y hasta los más mezquinos para obtener poder, porque si algo han aprendido en todo su andar es, que estar fuera del presupuesto público es estar error, por eso hay a quienes no les importa perder la dignidad con tal de colocarse en una posición para prenderse de la ubre unos tres años o si la suerte les sonríe otros seis o más.
Así, para este proceso electoral que ya está por empezar de manera oficial porque todas y todos hicieron sus necesidades fisiológicas en las leyes de la materia antes del arranque formal, se anotan o levantan la mano para participar en la justa electoral quienes creen tener posibilidades y hasta cuerpo de torero para agarrar el toro por los cuernos de la inseguridad galopante que baña de sangre el solar sinaloense, principalmente en la capital del Estado.
Por los rumbos del Partido Revolucionario Institucional, la regidora de Culiacán, Érika Sánchez Martínez es una crítica férrea en el Cabildo que señala a diestra y siniestra supuestas irregularidades de la administración pública municipal, lógico es que su alharaca forma parte de la estrategia para volver a competir como candidata de su partido a la alcaldía, considerando o, midiéndole el agua a los camotes y aprovechando la coyuntura de las circunstancias de malestar colectivo que vive el pueblo culichi.
Por su parte, el presidente del Comité Directivo Municipal de PRI en Culiacán, Cruz Noé Heredia Ayón, es una carta fuerte y natural que el tricolor puede valorar para jugarla con su imagen en una boleta electoral. Noé conoce el servicio público, ya fue regidor, diputado local y es empresario gestor incansable, aun sacrificando tiempo sagrado con su familia y dinero propio para hacer posible gestiones sociales, cosa que en los tiempos actuales son contadas y contados los que invierten en proyectos de azar – como son los políticos- pues la gran mayoría, especialmente los contemporáneos que apenas salieron del cascarón, creen que todo se soluciona a través de las redes sociales, con mensajitos audiovisuales ridículos y huachicol mediático que les venden gurús digitales.
Y en MORENA, ya con la virtual candidata al gobierno del Estado, Imelda Castro Castro, hay nombres conocidos que ya la misma senadora con licencia soltó para ver la casa arder, generando una campaña entre sí. Aprontadas y aprontados, sin descartarse están, aunque digan que no a los medios de comunicación, la doctora Teresa Guerra Ochoa, quien tiene una larga trayectoria en la lucha social y experiencia como legisladora y el servicio público, principalmente en lo relacionado con el derecho laboral y la defensa de las mujeres.
También se escucha fuerte el nombre de la diputada federal Merary Villegas, una joven originaria de la sindicatura de Aguaruto y enfermera de profesión que fue emprendedora en el renglón de la gastronomía cuando apenas el movimiento guinda empezaba a tomar forma en el municipio. Ella fue de las primeras diputadas locales que tuvo MORENA en el Congreso de Sinaloa, que, por cierto, aprendió muy rápido y pronto se convirtió en una crítica del priísmo que para esos tiempos tenía el poder absoluto en el recinto legislativo y el gobierno del Estado. Merary ya ha ganado campañas y está bien conectada en la capital azteca, con madrinas y padrinos políticos que le han ayudado a crecer en estos menesteres. Se la rifó con Imelda Castro y en las negociaciones eso tendrá mucho peso para la toma de la decisión final, así es que no la pierda de vista.
El diputado federal del Partido Verde Ecologista de México, Ricardo Madrid Pérez después de su participación para ser coordinador de la defensa de la cuarta transformación y aspirar a la candidatura por la gubernatura de Sinaloa entendió las señales políticas al no ser favorecido de momento, sin embargo, se sigue preparando en territorio para estar listo a la hora de que se ponga en la mesa de negociaciones la candidatura de la alianza MORENA, PVEM y PT por la alcaldía de su tierra natal. Por lo pronto, en una fotografía difundida en sus redes sociales se le ve muy sonriente con Imelda Castro y su coordinador en la cámara de diputados. Madrid proviene del aguilarismo puro que sigue teniendo vida y la vista puesta en proyectos futuristas, así es que no se le descarte a quien todavía tiene plumas de águila combinadas con las de Tucán.
Jesús Ibarra Ramos, es también de los jóvenes que a inicios de los años 2000 se interesó por la política participando con el Partido Nueva Alianza, y más, porque convivió de cerca con familiares priistas que hicieron de esta actividad un medio para servir a la gente, ahí están las páginas de la historia que registran a su abuelo Mario Ramos como un presidente municipal visionario que le dio un rostro de modernidad de aquella época a la capital sinaloense. Décadas más tarde, su tío conocido como “El Güero” Ibarra fungió como secretario de Turismo al lado del gobernador Jesús Aguilar Padilla, quien en ese sexenio le abrió las puertas del poder estatal a la juventud.
El panismo en Culiacán tiene como fortaleza a un diputado local dinámico, visionario y preparado para los tiempos que viven los culiacanenses, y es el único que pudiera darle pelea a sus oponentes en un intento serio por querer llegar a la presidencia municipal, él es Jorge González, de los pocos panistas de cepa congruentes en el decir y el hacer, de esos que aun practican la doctrina del bien común y que siguen luchando en la brega de eternidad como dijera Manuel Gómez Morín, fundador del Partido Acción Nacional.
Mientras, el Partido Sinaloense tiene las fichas borrosas, ya que, con la muerte de su fundador y líder, Héctor Melesio Cuén Ojeda, ya no es la misma fuerza que creció como la espuma en trece años, obteniendo curules y alcaldías. Aunque puede dar la sorpresa en las próximas elecciones llevando a las boletas por Culiacán otra vez a Robespierr Lizárraga Otero o a la misma viuda del maestro, la diputada Angélica Díaz Quiñones.
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