In memoriam A.B.Z.
La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, de extracción izquierdista, con doctrina de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa en la licenciatura de sociología, da muestras de ser coincidente y leal al proyecto de transformación que encabeza la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo y, seguramente, siguiendo las recomendaciones de ella está haciendo cambios y ajustes de piezas en la estructura del gabinete estatal. La oriunda de la sindicatura de Chametla en El Rosario que, antes fue una comunidad indígena y la cuna de la civilización y del mestizaje, tomó el control del gobierno sinaloense poniendo su sello a la administración estatal en el último tramo del gobierno morenista. Cortarle los brazos operativos y financieros a quien fuera gobernador, Rubén Rocha Moya que sucumbió por los señalamientos y proceso judicial que le entablaron tribunales de justicia de los Estados Unidos de Norte América fue una de las decisiones más contundentes, colocando funcionarios y colaboradores afines y leales a la política que está implementando en plena coordinación con la mandataria nacional para así poder darle a los sinaloenses esperanzas de cambio, desmarcándose por completo del ex rector de la UAS que llegó al poder con muchas expectativas entre los ciudadanos que fueron decepcionados por todo lo que está pasando y que es del dominio público. Por eso, Domínguez Nava tiene grandes retos y responsabilidades por Sinaloa y, desde luego, por su partido que la tendrá difícil en el proceso electoral del próximo año… ¡La Libertad de Expresión es Nuestra Mejor Arma de Justicia Social!
